sábado, 10 de septiembre de 2016

Cerillas

Ante la muerte de un ser querido,
de un amor perdido,
de un tiempo olvidado,
de unos días amarillos,
de unas noches de besos brillantes,
de una mirada superlativa,
ante un río con su risa y un mar con sus medusas,
ante uno mismo,
a todo se acostumbra.
Arde este infierno.
Dibujas soles con las pestañas sin parar.
Las palabras no son más que la mitad.
Una cerilla e incendiaras la inmensidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito

Anónimo dijo...

Poético
Con mucho trasfondo

Aquamarine dijo...

Nadie puede dimensionar su resistencia, tener idea de lo que realmente es capaz, sobre todo en los tiempos que corren.

poético realmente Alberto, te dejo un saludo en esta tarde que agoniza gris!