martes, 2 de febrero de 2016

Deseando

El bosque los esconde y les hace olvidar.
La tarde va cayendo y la luz se acaba. 
La espuma borra sus huellas. 
Empapado, deja atrás el mar, después de caminar por un sendero lleno de flores amarillas.
La mira de perfil, en una divertida postura.
El misterio, poco a poco desaparece. 
La sensación fue como de flotar.
Ha naufra­gado el día en el azul pálido.
Con inmensa calma el río fluye con deseo.

3 comentarios:

Anne Hagman-Niilola dijo...

Beautiful!

matti juhani niilola dijo...

Hello. You have just insanely great pictures. Greetings.

Bob Bushell dijo...

Beautiful flower and the poem, it is superb.