miércoles, 30 de septiembre de 2015

Tibio

Tibio se quedó.
Y el frío fue ganándole como se pone la escarche en un cristal y borra al fin todo el paisaje.
Se le helaron los ojos.
Mientras amontonaba el frío se multiplicó su indiferencia como si sólo orgullo le quedara.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

tibio de sol

trimbolera dijo...

Indiferencia y orgullo no son poca cosa. Besicos.

Alfred Comerma Prat dijo...

Que triste es quedarse sólo con el orgullo y que bien lo expusiste.
Un saludo.

Hanna Xesco dijo...

Se le helaron los ojos y el corazón... beso