viernes, 4 de septiembre de 2015

El lago

El lago en mí rebosa de otro lago.
Hacía abajo prosigue. 
No es tan grande.
Es una palabra, diferente profundidad.
Te puedes ahogar pero no morirás.
Todo fluye
También hacia lo alto.
Porque aguas son de su fuente a la vez fuente. 
Inicio, que nunca se inició.
Río eterno, en medio, nada permanece.
Mi lago no está abajo. 
Abajo refleja el sol, el destello del pasado.
Tu nombre, escrito en agua, no por ello desvanece.

3 comentarios:

trimbolera dijo...

Todo lo que se escribe en el agua se va a las nubes y cae en la lluvia. Besicos.

Anónimo dijo...

quiero ser un lago

Fanny Sinrima dijo...

Este poema me sugiere un río subterráneo, el manantial que fluye en nuestro interior donde hay palabras escritas sobre el agua que flotan mientras el corazón sigue latiendo.

Un abrazo.