miércoles, 25 de febrero de 2015

Noches estrelladas

Por los surcos en movimiento de su corazón se lanza el tiempo como agua oscura, raudo, violento, inadvertido, ardiendo sin cesar.
Arde y se extingue lo mejor.
Es una estrella alocada que cae en un abismo de azules noches, fríos como chupiteles.
Pero tú eres el redondo espejo por el que resbalan los crecidos arroyos de la vida donde las cosas que murieron radiantes resucitan.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Mola

Nada más importa dijo...

Increíble.
Todo metáforas perfectas.

Ada Galiana dijo...

Harás que me acuerde de tus palabras cada vez que observe esta preciosidad de Van Gogh :)

Anónimo dijo...

Cudiao con los chupiteles

Anónimo dijo...

fabuloso