lunes, 22 de septiembre de 2014

Perplejidad

Y cuando el huracán de noche lo arrasó todo tu cara al despertar era de perplejidad.
Y llegó el fin del verano pensando lo que costaría reconstruir hermosas catedrales.
Ya no es necesario que culpes al destino.
Es tu realidad que está llena de perplejidad...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Viva el otoño

Hanna Xesco dijo...

El otoño también tiene bonitos colores.