viernes, 9 de mayo de 2014

La imagen perdida

Rithy Panh tenía 11 años cuando los jemeres rojos tomaron el poder en Camboya. Hijo de un profesor, fue encerrado junto a sus parientes en uno de los campos de la muerte donde perecieron centenares de miles de personas. A los 13 años había perdido a la mayor parte de su familia. Él consiguió escapar y se exilió a Francia, donde se convirtió en cineasta. Su filmografía es fruto del empeño por recuperar la memoria del horror que asoló su país. Confrontando desde el presente a los verdugos del genocidio en la antigua Kampuchea. Pero hasta el momento su obra se había planteado desde un sentido colectivo de la historia. En La imagen perdida regresa al genocidio jemer, pero por primera vez adopta el punto de vista  autobiográfico. Panh recupera del olvido y relata desde la primera persona sus propios recuerdos del holocausto camboyano.
No es cine de animación, pues las figuras permanecen estáticas mientras una voz en off relata la historia, pero el espíritu poético que le da aliento nos hace proyectar sobre ellos la emoción y la indignación. 
Esta elección no resta fuerza a la crueldad de los acontecimientos narrados, un genocidio en toda regla, pero sí amortigua su impacto. La inclusión de imágenes documentales de la época (a veces compartiendo plano con los muñecos de arcilla inanimados) refuerza poderosamente el discurso. La imagen perdida, además de una lección de historia, es un ensayo sobre la capacidad del lenguaje cinematográfico para evocar la memoria personal desde la más radical, casi osada, propuesta estética. 
“Durante muchos años he buscado una imagen perdida: una fotografía tomada entre 1975 y 1979 por los Jemeres Rojos cuando gobernaban en Camboya. Por supuesto que una imagen por sí sola no puede ser la prueba de un genocidio, pero nos hace pensar, nos fuerza a meditar, a registrar la Historia. La he buscado en vano en archivos, en viejos papeles, en las aldeas de Camboya. Hoy lo sé: esta imagen debe estar perdida. Así que la he creado. Lo que les ofrezco no es la búsqueda de una imagen única si no la imagen de una búsqueda; la búsqueda que permite el cine. Algunas imágenes están perdidas para siempre y son reemplazadas por otras. En este proceso hay vida, lucha, dificultad y belleza, la tristeza de los rostros perdidos, la comprensión de lo que pasó: algunas veces nobleza e incluso coraje pero nunca olvido”.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cabrones y mientras el mundo mirando a otro lado
Genocidio puro y duro y reciente
Pero como son de muy lejos vista gorda

Anónimo dijo...

logicamente habra que verla por internet porque aqui no llega

Anónimo dijo...

donde la echan?