sábado, 13 de julio de 2013

Toneladas de amargura

La vida es puro delirio, nunca nos dan a elegir.
Mañana la gloria, hoy el martirio.

Malinterpretando las señales, creyéndome que todo era verdad, pensando que alguna vez me amaste, equivocándome una vez más.

Ya me veis, de nuevo con mi disfraz de sombra, otra vez dispuesto a resistir.
Buscaba el sentido de la vida y la vida siempre ha sido así, dura como el olvido, breve como una caricia...

1 comentario:

Javier dijo...

Formas de matar el tiempo...