martes, 18 de diciembre de 2012

La caja de Pandora























Perdido cuando estaba ya salvado.
En una noche así, en una tarde como esta parece despertar en un sueño profundo, un imaginar grandioso sensible  y delicado.
Le ciegan los colores y esta buscando el aire suave  y dulce, insospechado.
En la pasión se ha escondido para que sin saberlo, lo sepan sólo los animales.
En el juego de la locura la esperanza es de los inmortales.
Una estrella cerca y otra estrella lejos.
Alguna se extravía.
Una niebla, más allá otra niebla.
Pero después el día.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La culpa fue de Prometeo

Anónimo dijo...

Cuando hay fuego por medio la culpa es de Prometeo hahaha

Anónimo dijo...

Buen texto

Anónimo dijo...

Pandora Pandora