martes, 8 de febrero de 2011

En el frío



Despeinado, hoy me encuentro regular, con aliento contenido e impreciso.
Paseo simbólico lleno de melancolía.
Un claro se abre en el horizonte.
Pero no sabes que ves, sólo voces de un espejo escondido.
Alma vacía.
Reflexión.
Experiencias infinitas estimulando la comprensión.
Pálido, agua clara y sed.
Ahogado en sí mismo, el eco de las palabras se llena de pena y locura hasta consumirse.
Y el corazón se vuelve mudo...

3 comentarios:

Javier dijo...

Tengo muchas preguntas y no quiero saber las respuestas.
Todavía considero que mi estaticidad provoca reacción malsana.
Me ha pillado la velocidad.Es tiempo de refrenar mis ansias más extremas.
Por si fuera poco recelo de mis pensamientos artísticos.
Quiero y no puedo.
El corazón enmudece aún más.

Alberto dijo...

Abre los ojos.
Y prepárate que vuelve arco.
Lo más probable es que tengamos que disparar nuestras flechas je,je,je.

Anónimo dijo...

y en el calor como sería?