domingo, 19 de diciembre de 2010

La llave del temporal


Aún no se como vine a parar a este cruce de caminos
tan lejos de cualquier destino,
tan cerca de ningún lugar.
Aún no se que me trajo hasta aquí.
Sólo intento averiguar por donde cae el precipicio, por donde viene el temporal.
Ahora se que el juego acaba en llanto.
Ahora se que puedo resistir.
Ahora se que nadie nos devolverá las lágrimas que derramamos, los sueños que dejamos ir.
Me verás cuando se ponga el sol, llevando el mundo a mis espaldas con eso que llamamos alma, al borde de la rendición.
Al final aprendí la lección, la vida es como un artefacto que funciona bien a ratos pero siempre acaba por fallar.
Olvidé que alguien ya me advirtió que el tiempo hará el trabajo sucio, con el no vale ningún truco ni da ninguna explicación.
Antes nos reiremos un rato...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

tremendo!

Anónimo dijo...

chulísimo

Anónimo dijo...

miles de maletas al despertar.

Anónimo dijo...

Un buen texto.Tiene algún pretexto? Desde luego no deja indiferente.
Por casualidad yo he caido en este cruce de caminos.