miércoles, 1 de diciembre de 2010

Al anochecer


Imágenes de ayer no son difíciles encontrar.
Hay paraísos en la oscuridad y en la esquina de un bar.
Colores vidriosos se reflejan en las pupilas de miradas perdidas.
Una multitud recorre repetidamente los santuarios actuales.
En busca de la suerte y de la capacidad para discernir la realidad.
Es entonces cuando aparece la solidez de los días pesados del pasado.
Y falta esa canción que repare mi corazón, el fondo de mi corazón.
Los rastros del cansancio llegan desde el amanecer con suma paciencia.
El destino de las maldiciones, sirve para encontrar la risa en palabras prolongadas.
Es difícil encontrar los momentos favoritos de la madrugada.
La evidencia cae y puede contigo.
Natural. Sabe a dónde vas.

1 comentario:

Javier dijo...

Qué pasaría si tuvieras la oportunidad de crear algo?
De recrear algo?
De revivir algo?
En la inquietud de la madrugada los momentos se miden en risas.
Si
No
Bueno
Malo