miércoles, 17 de noviembre de 2010

Tormentas de otoño


Enfado y desenfado.
Frecuencias en tu selector abren los sentidos fluyendo y ahogando risas que flotan entre gritos de olvido.
Mientras estamos perdidos, hay una necesidad de encontrar el camino que nos haga ver el azul del mar, y los enojos chocando contra las rocas de los acantilados de nuestras vidas.
Universo esperando una señal.
Vivimos con una u otra fantasía de transformación.
Bueno, pues si nos ponemos de acuerdo, puede ser.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El MIEDO, el peor de los enemigos,nunca te ayuda una vez que has encontrado el camino, te hace retroceder y no llegas al final de ninguno de los caminos que has encontrado. Es mejor tener curiosidad por lo que vas a encontrar y seguir alguno de los caminos...

Alberto dijo...

Un antropólogo en marte.

Anónimo dijo...

Me gusta el sonido del agua cuando fluye por los momentos felices de la vida. Entonces, el miedo no existe y la angustia se convierte en la cara amable de la felicidad.

Javier dijo...

Me adentro en la intrinseca curiosidad que tanto aflora en los caminos...y veo un gatito con los bigotes erizados diciendo:
-"marramiau,miedo?quién dijo marramiedo!!"

Alberto dijo...

As Times Goes By...Casablanca fluye con curiosidad.