sábado, 13 de noviembre de 2010

Sin hablar


Precipicios saludan otra vez esbozando risas duras.
Algún día cansado y aburrido me llenaré de olvidos perfectos.
Miles de revoluciones corren por el cuerpo entre algodones para tener razón.
Ruido de fondo. Lee con disimulo a Don de Lillo.
Distinto. Sin dueño del sueño ni agobios.
Circunstancias que insultan los procesos diarios que ocurren hoy día.
Cuando el futuro es catastrófico y el sentimiento negativo mejor perder el control buscando el mundo más fantástico.
Delitos atormentados de placer que a nadie le importan.
Sueños insospechados. Luces intermitentes. Evasivos movimientos.
Llegará el momento de la tranquilidad.
Sin hablar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que se mueran los feos. Y los tontos.

Anónimo dijo...

Me voy a hacer seguidor