martes, 30 de noviembre de 2010

En la madrugada


Cuando la noche le dice adios al día.
Pasos rápidos, luces en movimiento. Frío en las entrañas y calor en los pensamientos.
La emoción también viaja por dentro.
Madrid me mata de miradas y sufrimiento.
Lo que queda en la memoria tiene un aire melancólico.
Sin embargo estoy contento.

2 comentarios:

Javier dijo...

Y los fratellos en acercamiento...Madrid nos patea como pateamos sus museos.Calor en la mente.Frío en los adentros.Contraposición de momentos.

Anónimo dijo...

y de Madrid...al cielo.