martes, 10 de agosto de 2010

Dulce sensación


Colores de verano sobre un suelo de avellanas y helechos se reflejan en mis ojos.
El sol con su suave progresión entre el azul del cielo y el verde de las hojas, como un rayo, a veces fulmina a veces ilumina.
Algunas sensaciones no se pueden contar, están tan adentro…
En los caminos que hay por explorar ninguno agita el interior sin quemar, como cuando la mirada acaricia la corta duración de un beso.
Milagros que no se dejan escapar en los paisajes ignorados de la memoria.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

impresionante

Anónimo dijo...

A ver cuando vuelves a escribir... ya te echamos de menos...