viernes, 9 de julio de 2010


Tormentas imaginarias nocturnas y hormigas voladoras anunciando tormentas reales diurnas.
Atmósfera gris, luces de neón, lluvia de huellas sonoras.
Al amanecer se juntan los delirios con las pesadillas y derivan en cerillas listas para encender.
Sentado en la cama con un libro entre las manos el silencio se apodera de mí.
Dan ganas de salir a pasear a la orilla del mar.
Ocupado y entretenido durante este tiempo, las horas felices ganaron la batalla.Y por dentro animales comiendo las entrañas.
Bajo el agua somos víctimas que se ahogan luchando por encima y por debajo del cuerpo de cada uno.
Pero en superficie, nos dejamos llevar por la marea, las corrientes nos arrastran lo suficiente, de manera que vamos a la deriva en paralelo, pero no juntos.
Buscando mi destino, el único camino es el de la sabiduría.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto parece el principio de un final

Javier dijo...

Porqué tanto anónimo escribiendo en este blog?porqué contestar las preguntas a alguién que ni tan siquiera pone su nombre?...
...asegura con ello la incapacidad de que le contesten de forma adecuada.
Hace tiempo que no escribo.La fluidez me abandonó sigilosamente.Me alegro que haya recaído en mi hermano.
Ese tiempo me está quitando algo que me dió la vida y desespero.
Quizá saber que el anonimato se convierte en figura conocida haría que todo nos fuese mejor en la vida.No me gusta los que tiran la piedra y esconden la mano.Tampoco espero que nadie conteste.Pero reconforta saber quién lo hace.
Seguid leyendo el blog.Que no sirva de alejamiento mi reflexión.Total,son palabras gratuitas para disfrutar leyendolas.