martes, 15 de junio de 2010

Frente al mar sencillo, calidad


La lluvia que cae al final de la primavera hace acomodados a los hechos. Los deshechos son simulados, alcanzando sentidos distintos.
La rutina es mayor mientras hay menos libertad.
Las cosas de la vida se repiten sin cálculo, y el tiempo pasa como un animal salvaje o doméstico según el caso.
A veces es tan difícil apreciar la felicidad como la desgracia.

Porque la vida se encarga de poner las cosas boca arriba cuando menos se piensa.
Y aunque todos somos propicios a velar por la intimidad de los desvelos y alegrías, lo normal es tener conciencia de nuestra propia fragilidad y hasta temor de que desde fuera se aprecien nuestras zozobras e ilusiones más de lo debido.
Así que ahí va una confesión: es preferible estar vivo en el infierno que muerto en el paraíso.
Que color quieres?

4 comentarios:

Javier dijo...

Rojo y amarillo...aupa la selección española!!

Anónimo dijo...

bueno bueno

Juan Carlos Ortega dijo...

Añado a los dos anteriores, el morado.

Bonito texto.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Rojo...