jueves, 4 de marzo de 2010

Los demonios de la noche

Sombras en la oscuridad. Todo fluye. La memoria se purifica.
Y en mi vertedero particular todo parece repetido.
Descansar, gritar y cerrar los ojos.
Toda la vida en un minuto. Hipnotizado, en mis sueños me despisto.
Desesperado como un animal. Ese animal que cada uno lleva dentro y no le deja ser feliz.
Luego cuando las añoranzas afloran caemos en la cuenta que también son parte de la felicidad.Una idea sencilla.
La noche es la misma y las sombras, en el agua, son sombras de un hombre cansado.
Qué oscura es esta noche. Una llama púrpura se está apagando en mi boca.
En el silencio muere solitario el sonido de una voz de un alma ansiosa.
Tristeza tormentosa desembocando en llanuras azules.
Cuando el dolor alimenta la ardiente llama del espíritu de los días que faltan por llegar...
Voy a la deriva...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

voy a la deriva.....
al fondo un far0 ¡oh! el húmedo, león que rima con procesión.

Javier dijo...

Pero como los días son cortos,y la luna brilla en el cielo,utilicemos la última luz para llenar los ojos con tanta realiadad abrumadora.

Anónimo dijo...

Bonito techo.