miércoles, 17 de marzo de 2010

Junto al mar


En un reino junto al mar, habitaban dos gaviotas en busca de la eternidad.
Sus caricias y ternura traspasaban las fronteras del tiempo.
Por una u otra razón sedujeron hasta el mar que envidioso silbaba sobre el horizonte.
De fondo, el patrimonio de la humanidad.
Un estado ideal, un faro como guía de la inmensidad, donde los pulpos y las cobras se fundieron sin cesar.
Ni siquiera el hambre se hizo llamar, al fín y al cabo se podía olvidar. El resto perdurará, como perduran “as herbas de namorar”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ma gustao

Anónimo dijo...

bonito faro, ¿de dónde es?

Anónimo dijo...

rectifico, el faro es regular,pero la foto es bonita.