martes, 24 de marzo de 2009

37

37 grados,y un montón de huesos,con algo de pellejo alrededor,habrá que echar toda la carne al asador.Es un asunto muy viejo,,con este socio traidor,cambiar la piel de conejo,por una piel de tambor. Hacia la calle Tristeza,me fui buscando una pieza,tarareando la musiquilla de un anuncio. Pero de pronto salió la hermosura,ay cariño, pellizcame,y eres como una escultura,que se queda pegada a mis dedos.No te sofoques mi amor,pero tengo que verte primero,antes de dar más dinero,sin conocer tu valor.Mira por este agujero -caleidoscopio dijo.Prueba en mis labios el licor,es un veneno su sabor,una violeta sin color,extraña flor.
37 grados.
Y en el rincón prohibido,
silencio ensordecedor,dime por qué te han salido,bigotes de roedor.Pues aunque fuera un cadáver desnudo,por la presión del deseo estoy mudo,esta es la ley del embudo, sí señor. Y con los brazos en cruz,te me haces transparente,y eres como una balanza,con las pesas colgando por dentro.Y siento agujas de hielo en tu aliento,y sé que hay gente esperando en la calle,eres un valle salado,yo soy noctámbulo viento.Dices que soy un vulgar caradura,pero tú te aprovechas de la luz al bailar,y se te ve la costura,de hilo rojo infinito.Sabes algo más,y no lo quieres decir,que el demonio del sueño te lleve,a la salud de mañana.
37 años

jueves, 5 de marzo de 2009

ALguiEn

Hay un millón de palabras que pueden delatarme.
De las que no me atrevo a susurrarte.
Y ahí estás tú,con tus ojos grandes.
No hay nada más fácil que prestarte atención.
Intento desabrochar el último de mis botones de hojalata.
Las palabras atascadas absorben mis pensamientos.
Te veo de pie y sonriente en el centro de mi galeria de arte.
Y yo sentado en frente.
Mirándote.
Esperando cualquier pequeña conversación que pueda hacer que nos beneficie a ambos.