martes, 3 de junio de 2008

La CaJa


La caja estaba pintada en rojo.
"Barnizada",dijo el propietario de la galería.
Estaba barnizada en rojo,llena de serpentinas de colores dejadas por mis dedos.
La caja tenía una serie de molduras y surcos que se entrelazaban.
El propietario de la galería estaba mirando con una sonrisa el torso que se entreveía en la camiseta de tirantes de mi acompañante femenina.
"Espectacular",balbuceó.
Creí por un momento que se refería a mi obra.
Allí estaba el galerista,con los ojos todavía clavados en el escote,con todos los músculos de la cara fruncidos en medio de la misma.Las cejas.Los labios.
Allí estaban los cinco minutos que acabarían con mi obra en su galería.Y con mi acompañante en su cama.

1 comentario:

harbelto dijo...

el galerista era joseph pecosso. Seguro.