martes, 8 de abril de 2008

El negro


A la sombra aguda de un ciprés una gacela herida llora.
Cuando la llama de una antorcha se serena,
el sol puede apagarse y la luna caer.
Y tú ¿ en qué momentos tienes conciencia de tu destino?
¿Acaso cuando lloras? ¿ O cuando sonríes?

1 comentario:

Javier dijo...

La luz de la llama se refleja en los ojos vidriosos de una inmóvil ardilla en lo alto del ciprés.El sol se esconde y el rojo sangriento se confunde con el ocaso.El destino incierto llena de asombro a la observadora.Podría la gacela sonreir?