sábado, 28 de abril de 2007

MUSAC


El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), obra de Emilio Tuñón y Luis M. Mansilla, ha obtenido el máximo galardón arquitectónico de la Comisión Europea, el Premio Mies van der Rohe en su edición del 2007. El jurado reconoce al MUSAC por "la forma en que una serie de contenedores interrelacionados permite crear espacios interiores flexibles capaces de resolver los problemas que plantea la exposición del arte contemporáneo".

El museo se sitúa así entre los 10 mejores edificios europeos de los últimos 20 años (el premio europeo se concede cada dos años) y sus autores pasan a engrosar una lista en la que ya se incluyen el británico Norman Foster (por el aeropuerto de Stanstead, en Londres), el holandés Rem Koolhaas (por la Embajada de Holanda en Berlín), la ifadraquí Zaha Hadid (por una terminal de tranvías en Estrasburgo) o el navarro Rafael Moneo (por el Kursaal de San Sebastián). Otro equipo español, el formado por Esteve Bonell y Francesc Rius, también recibió el Mies van der Rohe en 1992 por el Velódromo de Horta, en Barcelona.

Luis Moreno Mansilla: El Musac es una pieza entera, la que teniendo menos cosas acumula más lecturas. Es muy estricto: un cuadrado y un rombo, pero hace referencia a muchas cosas: a la historia del lugar empleando los colores de las vidrieras de la catedral, al pasado romano de la ciudad con el pavimento, habla de cómo se puede pensar la arquitectura como campo matemático sin que importe la forma ni el perímetro. Se relaciona con la agricultura, la base de la región, porque nos fascinaban los terrenos con formas irregulares que siguen el orden del arado. Pensamos que es un escenario para las personas.

Emilio Tuñón: Es el punto en el que hemos adquirido libertad. Nuestro trabajo parte de una base restrictiva y va adquiriendo libertad. Como sucedía con el taller de literatura potencial Oulipo -el libro de Perec, ése tan bonito en el que desaparece una letra-, los grados de libertad van ligados a eliminar cada vez más cosas. Desde el punto de vista compositivo, el MUSAC son muy poquitas cosas: un sistema en planta y otro en fachada. No hay más. Pero para nosotros es un taller de arquitectura potencial.

La arquitectura es muy abstracta. Se basa en sistemas geométricos que pertenecen al metalenguaje de los arquitectos. Pero hay maneras de hacer que la gente de la calle sea capaz de entender un edificio abstracto: los colores recuerdan la variedad, una multitud de gente con vestidos diferentes, ropa colgada.

1 comentario:

el portugués dijo...

Quen nao visto MUSAC nao visto cosa boa.