martes, 10 de abril de 2007

Tiempos convulsos

Los ciudadanos del Imperio, antaño orgullosos de su patria, lentamente fueron volviéndole la espalda. Los poderosos abandonaban las ciudades, para no pagar impuestos. Los jóvenes no se hacían voluntarios del ejército. Los filósofos volvieron cada vez más su intelecto hacia lo metafísico olvidando la política… La propia Roma acabó siendo una pequeña ciudad “de provincias” descolgándose de la lista de grandes metrópolis.
Sin duda, tanto desánimo tuvo consecuencias desastrosas, reduciendo gravemente las finanzas imperiales y destruyendo la base de su ejército, que tuvo que depender cada vez más de los mercenarios bárbaros. Pero al igual que en varios ejemplos actuales, ¿el desinterés surge de la crisis o provoca la crisis? En tiempos convulsos en los que parece que todo va a ir a peor y es imposible que mejore, es natural que las personas busquen evasiones. Pero algo tiene que provocar tal sensación de desesperación.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

como la vida misma hoy en dia

Anónimo dijo...

y mañana tambien

Anónimo dijo...

hay que tener en cuenta a la famila

Anónimo dijo...

hoy esoy de eacuerdo bcn

Anónimo dijo...

pero que vida mas perra

Anónimo dijo...

que quieres decir con eso?

Javier dijo...

Quienes sois,adonde vais,de donde venis...os aconsejaria,si supiese algo de vos.

alberto dijo...

Esto es la decadencia de todas las cosas,señores y señoras...