jueves, 15 de marzo de 2007

AMoR

El enamoramiento es una perturbación transitoria, un complejo proceso psicobioquímico, asociado a la creación de sustancias como la feniletilamina, llamada "drogra del enamorado". Un cóctel químico preparado por los neurotransmisores nos hace desear sólo a la persona que adoramos ( cuando no estamos enamorados tendemos a la promiscuidad) y nos altera; nos agita un torbellino interno, se producen cambios en el olor corporal, sufrimos y gozamos intensamente, se dan trastornos del sueño y alteraciones metabólicas, el organismo libera más azúcar, se nos hace muy difícil concentrarnos en cualquier tarea, se acelera el rítmo cardiaco, estamos más guapos, el corazón da un brinco si la otra persona llama, se dilatan las pupilas al verla, temblamos con una caricia... Pero todo esto produce un gran desgaste psiclógico y físico que nadie puede aguantar durante mucho tiempo; la naturaleza se ocupa de que la perturbación acabe, aunque puede volver a darse otras veces a lo largo de la vida. El fin del enamoramiento, a veces, abre paso al apego, un afecto similar al que sentimos por las personas más queridas.

4 comentarios:

Javier dijo...

C'est l'amour,olalá!!

Rita dijo...

eee

me quiere sonar....

esto es parte del prologo del libro de lucia etxebarria, un milagro en equilibrio???? no???

Rita dijo...

ok, acabo de comprobarlo y no...

pero es muy similar.....


leelo :)

José dijo...

Eso suelen ponerlo en las páginas del "país de las tentaciones". Diríase que la horma del zapato es hormonal.